Arte:

Reúne Almazán un amplio y diverso conjunto monumental, a través del cual pueden seguirse varios estilos arquitectónicos. Si bien el románico predomina en la mayoría de sus iglesias, también existen notables ejemplos del gótico, renacentista y barroco.

Iglesia de San Miguel: Sin lugar a dudas esta iglesia, situada en la Plaza Mayor y declarada monumento nacional  en 1931 es uno de los edificios más brillantes del románico de la provincia. Levantada a mediados del siglo XII son conscientes en ella varios estilos como el cisterciense, lombardo-catalán y mudéjar. Restaurada hace varios años, , es desde entonces cuando podemos apreciar el exterior en su totalidad, pues anteriormente gran parte quedaba ocultada por varias construcciones.

Su fachada está ocupada por una galería de dos pisos añadida en el siglo XVII, de la que solo permanece el atrio. El ábside articulado entre paños verticales, mediante cuatro semicolumnas con capiteles de hojas y en el centro de cada uno, un ventanal enmarcado por un gran arco ciego, con archivolta plana que descansa sobre columnillas de basa altas y capiteles decorados.

Iglesia de San Miguel

Cúpula, interior y parte posterior

En la nave interior típicamente cisterciense, apreciamos que la planta es de tres naves, estrechas las laterales  y terminadas en pequeñas absidolias empotradas en el muro oriental.

Una de sus características más importantes es el diverso abovedamiento. El ábside se cubre con bóveda de horno y el presbiterio con medio cañón apuntado, al igual que los cuatro tramos primitivos de las naves laterales, en cuanto al tramo primero de la nave mayor o crucero, es de arcos cruzados.

La espectacular cúpula es toda de sillería en nervios y paños, su dibujo geométrico, el no cruzarse los arcos por el centro, su aparejo, etc. Es un genial alarde constructivo de la arquitectura hispano-musulmana.

En cuanto a las esculturas, la más importante es un bajorrelieve que representa el martirio de Santo Tomás de Cantérbury, que sirve de frontal a la mesa del absidiolo en el lado del Evangelio.

 

Iglesia de San Vicente:  Era el templo más antiguo de la villa. Construida  hacia la mitad del siglo XII, de tres naves es extremadamente sencilla, de sobria y tosca decoración. Tiene un interesante ábside con modillones de volados cilindros y semicolumnas con capiteles de decoración vegetal.

En la actualidad se ha restaurado y convertido en aula de Cultura Municipal.

 

 Aula de Cultura de San Vicente.

Ermita de Jesús

Ermita de Jesús: Se eleva sobre una plataforma circundada por un sólido muro, con una portada neoclasicista flanqueada de pilastras y contrafuertes, que sirven de apoyo a una torreta que alberga un campanil, rematada a su vez por un frontón.

La ermita, toda construida en piedra de excelente cantería, presenta planta octogonal, sobre la cual aparece un zócalo con relieves a modo de cuadrados, rematado por un cimborrio o linterna, con ocho aperturas que permiten la iluminación interior.

 En su interior observamos cómo cada un de los paños que conforman la ermita, están adornados con interesantes y bien cuidados retablos barrocos. En su parte central, preside el conjunto, la solemne imagen de Jesús Nazareno, patrono de Almazán.

Vista de la Ermita de Jesús desde el río.

Vista de la plaza Mayor, con el Palacio al fondo.

Placio de los Hurtado de Mendoza: De estilo gótico-renacentista, con dos fases de construcción. 

La primera es gótica, del XV, y se conserva la fachada norte con una elegante galería gótico-isabelina. En el siglo XVI, se construyó la fachada principal, de estilo renacentista. Sobria, sin apenas decoración, como corresponde a los cánones herrerianos.

En el interior destacar el patio y los laboriosos artesonados del techo.

Vista posterior del Palacio desde el parque de la Arboleda.

 

Ntra. Sra. de Campanario:  Es de estilo románico tardío, aunque de su primitiva fábrica sólo conserva su cabecera de tres ábsides semicirculares. El cuerpo, de tres naves, se rehizo en el siglo XVII y alguna de sus capillas se deben a obras del s. XV. En el interior destaca una bella imagen gótica de fines del siglo XV de una virgen con un niño.

Iglesia de Nta. Sra. de Campanario

Iglesia de San Pedro:  La construcción de esta iglesia es consecuencia de la fusión de las parroquias de San Andrés y San Pedro, llevada a cabo en 1696 por acuerdo de sus respectivos párrocos, en vista de su pobreza.

Está construida  con planta de tres naves iguales en altura, con una gran cúpula que descansa sobre pechinas en en crucero. Muestran estas los atributos evangélicos en forma de relieves barrocos, coronando el conjunto una esbelta linterna.

En exterior resalta la cúpula octogonal con su linterna apoyada sobre paramentos y recios contrafuertes.

En el interior llaman la atención tres armoniosos retablos  que evocan el barroquismo de la época y sobre todo el grupo escultórico "La  Piedad", del siglo XVIII. 

Iglesia de San Pedro

Detalle de la Linterna

Iglesia de Santa Maria: Consta sus existencia en 1332. El templo que podemos ver actualmente fue reconstruido en el siglo XVI, u sufrió varias reformas en los siglos XVII y XIX, con lo que se perdió su inicial fábrica romana.

Tiene planta de cruz latina con capilla mayor ochavada, y se cierra todo el espacio con bóvedas de crucería. La de ábside, al ajustarse a un espacio hemiexagonal, conforma la mitad de una estrella de seis puntas. Tanto en los brazos del crucero como en su tramo central, posee trazado de inspiración hontañonesca. La decoración de las claves es muy representativa d ela época y se compone de elementos como, flores de lís, svásticas, rosas, veneras, anagramas de Cristo y María y símbolos del Papado.

La iglesia, en su conjunto, responde al estilo gótico español de mediados del siglo XVI.

 

Convento de la Merced: Tiene su origen en el siglo XVIII, perteneciendo a la orden de los Mercenarios. De él se conservan en la actualidad algunos restos como la fachada barroca con la puerta enmarcada por dos columnas toscanas y rematadas por el escudo de la Orden. En la actualidad está siendo reformado.

En el murió en 1648 Tirso de Molina, miembro de esta orden.

 

Recinto amurallado: De la primitiva muralla árabe, que dio nombre a esta villa, tan sólo quedan algunos cimientos. Los restos que se conservan pertenecen a época posterior, construidos ya bajo dominio cristiano, en el siglo XII.

En la actualidad quedan en pie tres de las cuatro puertas: la de Herreros, la del Mercado y la de la Villa. Se abren en dos arcos ojivales y están flanqueadas por dos gruesos torreones.

Algunos tramos están muy bien conservados, como el llamado "Rollo de las Monjas" un torreón cilíndrico rematado con matacanes.

Puerta de Herreros.

Puerta del Mercado

Puerta de la Villa.

Rollo de las Monjas, en el Paseo de Alicante.